Preguntas frecuentes
Las velas funcionales están formuladas con fragancias específicamente seleccionadas por su efecto sobre el estado de ánimo y el bienestar: relajación, concentración, energía, sueño o romance. No es solo una vela que huele bien — cada fragancia tiene un propósito concreto respaldado por la aromaterapia.
La aromaterapia tiene respaldo científico: aromas como la lavanda, el cedro o el sándalo actúan sobre el sistema nervioso y favorecen estados de calma. Nuestras velas no son medicamentos, pero sí son una herramienta real para crear rituales de bienestar que marcan la diferencia en el día a día.
Las de relajación y sueño, 30–60 minutos antes de acostarte o al llegar a casa. Las de energía y concentración, al empezar la jornada o una sesión de trabajo. Las de romance, cuando quieras crear ambiente. Cada ficha de producto incluye el momento óptimo de uso.
Entre 45 y 60 horas. Para aprovecharlas al máximo: recorta la mecha a 5 mm antes de cada uso y en la primera quema deja que la cera llegue al borde del recipiente. Así evitarás el efecto túnel y tendrás una combustión limpia y uniforme.
No es recomendable. Mezclar aromas distintos en el mismo espacio puede neutralizarlos o crear una fragancia no deseada. Usa una sola vela funcional por sesión para obtener el efecto aromático que buscas.